Acustico magneticos

Los nuevos sistemas acústico-magnéticos, los cuales tienen las habilidad de proteger amplias zonas de salida y permite la aplicación de etiquetas a alta velocidad, usa un transmisor para crear un área de vigilancia, donde son detectadas las etiquetas. El transmisor envía una señal de radio-frecuencia en forma de pulsos, lo cual alimenta una etiqueta en el área de vigilancia. Cuando el pulso termina, la etiqueta responde emitiendo una única señal de frecuencia como si fuera un sintonizador.

Mientras que transmisor está apagado entre pulsos, la señal de la etiqueta es detectada por el receptor. Un microordenador verifica la señal de la etiqueta detectada por el receptor para asegurar que tiene la frecuencia correcta, y está sincronizado con el transmisor (al tiempo y promedio de repetición). Si todas estas circunstancias se cumplen, hay una alarma.

Los materiales acústico-magnéticos son altamente magnetostrictivos, lo cual significa que cuando pones el material de la etiqueta en un campo magnético, físicamente encoje. Cuanto más alto sea la fuerza del campo magnético, más pequeño se vuelve el metal. Como resultado de pasar la etiqueta por el campo, cambia de tamaño. Por lo tanto, si se pasa a una frecuencia mecánicamente resonante, funciona como un sintonizador, absorbiendo energía y empezando a sonar.

La etiqueta también necesita materiales magnéticos adicionales (bias) además de un elemento activo. El material activo encogerá sin importar donde se emplace el campo magnético. Dependiendo de la frecuencia con que se aplique a la etiqueta, se volverá más pequeña o más grande. Cuando pasas por unas barreras con una etiqueta, el transmisor en la barrera energiza el material y causa que resuene a una frecuenta ‘F’. El transmisor entonces se para. La etiqueta seguirá sonando en ‘F’ por un corto periodo de tiempo, y el receptor escuchará en esa frecuencia. Si la oye, sabe que hay una etiqueta y hará sonar la alarma. Cuando la etiqueta acústico-magnética es desmagnetizada, es desactivada. Cuando es magnetizada, se activa.

Otras tecnologías EAS incluyen sistemas de microondas, que son algunos de los más antiguos sistemas de antirrobo en las tiendas, y que según algunos expertos, solo son precisos en un ochenta por ciento, aunque siguen vigente en algunos comercios.

Componentes seguridad EAS

Aparte de las barreras y pedestales que podemos ver en las tiendas y por las que tenemos que pasar cuando entramos y salimos, los sistemas EAS incluyen algunos de los componentes de seguridad siguientes:

Etiquetas desechables – Las etiquetas de papel desechables están disponibles en varios formatos – etiquetas con sensores de presión con barras de código simuladas, en las que se puede imprimir los precios, promocionales o con información en el código de barras, etiquetas especialmente diseñadas para ciertos productos, como pueden ser los compact-disc, cosméticos, etc.

Estas etiquetas finas y con un adhesivo en la parte trasera, son bastante pequeñas y se pueden disimular para que parezcan las típicas etiquetas de los precios. Por otra parte, las etiquetas de radio frecuencia conectadas a ciertos sensores electromagnéticos, no pueden anularse con imanes comunes.

Etiquetas reutilizables – Probablemente las etiquetas reutilizables más familiares son las de plástico duro que todos habremos vistos alguna vez, y que van enganchadas al producto con un mecanismo de bloqueo prácticamente imposible de romper. Se necesita un dispositivo especial para poder quitar esta pieza.

Desactivadores – Son los aparatos o dispositivos utilizados para desarmar o desactivar los componentes que van unidos al producto a comprar y que impiden el robo. El tipo de desactivador electrónico depende del tipo de sistema EAS que se esté utilizando y las etiquetas usadas en la tienda. Todos hemos visto los escáneres manuales utilizados por los cajeros en los centros comerciales, y que son pasados por la etiqueta que está pegada al producto.

Tradicionalmente, los escáneres debían tocar la etiqueta directamente para usar la frecuencia correcta y desactivarla. Sin embargo, con la evolución de la tecnología, los desactivadotes de proximidad o verificadores que no requieren un contacto con la etiqueta, se están volviendo más presentes. Hay también muchos tipos de desactivadores que pueden conmutar una etiqueta inactiva a un estado activo, incluso si están en cajas o es sus recipientes. En muchos de estas etiquetas se incluye información del producto (precio, código de venta, etc.) aparte del método de seguridad para su desactivación.

Para quitar las etiquetas de tipo duro, es necesario un dispositivo que la libere del producto. Estos aparatos simplemente desbloquean la etiqueta y están diseñadas para que no puedan ser copiadas o reproducidas por los ladrones. Algunas son manuales y otras son fijas, sin partes movibles, lo que las hace muy duraderas.

Identificación de radio frecuencia (RFID) – Esta tecnología se usa hoy en día de varias maneras, incluyendo peajes y gasolineras. Los expertos en la tecnología de radio frecuencia, aseguran que RFID tiene muchas posibilidades en el futuro de la seguridad en comercios.

Las empresas Checkpoint y Mitsubishi han colaborado para el desarrollo de la tarjeta inteligente RF, la cual combina un circuito integrado con una antena de radio frecuencia para poder combinar el almacenamiento y proceso de la información sobre un producto, mientras que al mismo tiempo lo protege del robo.

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