Detector gas

Un detector de gas tóxico, también llamado monitor de gas, es un dispositivo que mide e indica la presencia o concentración de ciertos gases que se pueden encontrar en el aire. Se pueden poner en una posición fija, como por ejemplo en una pared, o se pueden poner en áreas abiertas para detectar gases en el ambiente. Estos detectores pueden medir concentraciones de gas haciendo una medición de las partículas de ciertos gases que se pueden encontrar en el aire. Eso significa que si hay una parte de gas tóxico por un millón de partes de otras sustancias, será detectado.

Algunos ejemplos de gases tóxicos que pueden ser detectados pueden ser el monóxido de carbono, el cloro o el óxido de nitrógeno. Es importante mantener controlados estos gases, ya que diferentes niveles de gases pueden ser soportados por el cuerpo humano en un tiempo determinado.

Por ejemplo, el monóxido de carbono puede llegar a matar a  una persona si la exposición es alta, y lo puede hacer en poco tiempo dependiendo de la cantidad. Lo cierto es que hay dos maneras de hacer esta detección, y es mediante el uso de sensores electroquímicos o semiconductores de óxido metálico.

Un detector de gas electroquímico usa electrodos para indicar que un gas ha sido encontrado en el aire. La mayoría de los detectores contiene de dos a cuatro electrodos que actúan como conductores eléctricos. Cuando el gas entra en uno de estos detectores, reacciona con los electrodos y la reacción química causa que sea producida una corriente eléctrica. El sensor entonces mide la corriente para determinar la cantidad de gas que hay en el aire.

Un semiconductor de óxido de metal es un detector que funciona mediante el uso de una película que reacciona solo a ciertos gases tóxicos, como el monóxido de carbono o el sulfato de hidrógeno. La película que se puede encontrar en este tipo de detector es normalmente suele estar hecha de óxido de estaño u óxido de tungsteno. Lo que hace es medir la reacción del gas con el óxido del metal que hay dentro de el, y la alarma salta cuando un gas determinado llega a unos niveles de toxicidad en el aire.

Los detectores de gas son importantes porque puede prevenir una gran variedad de problemas de salud causados por diferentes gases. Son muy importantes porque muchos de los gases tóxicos no tienen color y no emiten un olor que pueda ser detectado por personas.

Esto es sobre todo importante en el caso de una exposición larga a ciertos elementos si no nos damos cuenta de ello. Algunos gases tóxicos pueden provocar que se pierda la conciencia, tener daños cerebrales o incluso causar la muerte.

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