Teléfono móvil como tarjeta de crédito

La tecnología de radio pronto nos dará otro acto de consolidación y posiblemente nos hará olvidarnos de un objeto que solemos usar con mucha frecuencia: la cartera. Aunque no sea la cartera por completo, al menos será la tarjeta de crédito. Si eres la clase de persona que no puede irse de casa sin su teléfono móvil,  tendrás automáticamente una tarjeta de crédito y de débito a donde quiera que vayas, gracias a las mejoras en una tecnología estándar llamada NFC (near-field communication).

La aplicación de pago móvil NFC, está actualmente en pruebas en varios países, donde se incluyen Estados Unidos, Alemania, Finlandia, Noruega y algunos países más. La idea es que solo tengas que tocar con tu móvil un lector NFC, o simplemente acercarlo unos centímetros), y funcionará como una tarjeta de crédito o débito que puedes utilizar en el momento. Un teléfono habilitado para pagos, está asociado con un banco o una compañía de tarjetas de crédito tal como puede estar asociada con un proveedor de servicios de telefonía.

La tecnología es muy similar a los transmisores RFID (identificación por radio frecuencia), usados en algunas tarjetas de crédito, excepto que NFC permite la comunicación en ambos sentidos, en lugar de uno solo, lo cual se supone que hace el medio de pago más seguro.

La tecnología detrás de NFC, al igual que RFID, usa el acoplamiento inductivo para transferir datos. La inducción ocurre cuando un cable (u otro conductor de electricidad) pasa a través de un campo magnético, generando una corriente eléctrica en el cable. Es similar al principio del electromagnetismo – pasar una corriente eléctrica por una bobina o cable generará un campo magnético – solo que al revés.

Un chip NFC tiene una bobina o cable integrada en su interior. Cuando un teléfono móvil equipado con NFC es acercado a una estación de pago NFC, la cual está generando un campo magnético y también tiene una bobina o cable en su interior, un corriente salta entre ambas bobinas señalando el transporte de datos, por medio de ondas de radio entra ambos dispositivos.

Al contrario que las etiquetas RFID en tarjetas de crédito, que solo pueden enviar información cuando se le pregunta por ella, un chip NFC también puede recibir información. Por ello, cuando acercamos un teléfono NFC a una estación de pago NFC, puede tener una conversación en ambas direcciones.

Dicho de otra manera, en lugar de simplemente mandar tu nombre y el número de la tarjeta de crédito cuando los datos son requeridos por el circuito, el chip puede “hablar” con el dispositivo que hace la petición. Puede decir, por ejemplo, “Todavía no – espera a que mi dueño inserte una contraseña en mi teclado”. La estación podrá decir por ejemplo, “Muy bien, esperaré”, y los dos dispositivos mantendrán la conexión abierta hasta que el teléfono apruebe la transacción y envíe los datos.

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